lunes, 9 de mayo de 2016

Trabas en mi lactancia parte II

Para leer la primera parte de mi experiencia con la lactancia pincha aquí.

[...] A la mañana siguiente, mi madre vino a casa para poder ayudarme con la niña y la casa, yo estaba agotada.
Preparando el desayuno, sonó mi móvil. Eran del hospital y me preguntaban cómo me encontraba (pensé: “qué majos”), pero entonces la doctora que había al teléfono me dijo que no me asustara, pero que prepara una maleta para ir al hospital de nuevo. La infección me había llegado a la sangre y tenía que ingresar. 

¡Pf! Lo que me faltaba… No pude ni continuar hablando y le pasé el teléfono a mi madre. Me puse a llorar de nuevo, con la niña en brazos y preguntándome por qué me tenía que ocurrir todo aquello a mí. (Todavía me lo pregunto xD). 

Así, que preparamos una maleta para mí y otra para la niña. Tenía claro que no me iba a separar de ella por nada del mundo.

Cuando llegamos al hospital me explicaron que el análisis y el hemocultivo salía positivo. Una bactería (S. Aureus) era sensible al antibiótico y por ello, aun tomando el antibiótico durante 10 días no hizo efecto. Además tenía una anemia de caballo (y eso tampoco ayudó a curar la mastitis). Desde la mater contactaron con infecciosos (del Clínico de Bcn) para llevar el caso. (¡Qué fuerte me parecía todo!)

Aquí empezó mi odisea en el hospital. He de decir que nunca antes había estado ingresada, pero creo que es lo peor que me ha pasado nunca.

Cada día era un infierno para mí, la medicación vía endovenosa era tan fuerte que me obstruía las venas y me tenían que poner vías cada día. La medicación me quemaba por dentro y podía notar como entraba y se me enfriaba todo el brazo. 
Para colmo, tengo las venas tan chiquitinas, que no acertaban a la primera y era un martirio. Tranqui, para los aprensivos, ya paro xD
Cada día me hacían un análisis, para ver el progreso de la infección y a veces, no lo hacían bien a la primera, así que acabé con todo el brazo lleno de morados y pinchazos. Las propias enfermeras ya no sabían ni donde pinchar. Pf..

A todo esto, para poder quedarse la niña en el hospital conmigo ingresada, tuve que firmar una autorización y aunque me cedieron una cunita de recién nacidos, ella durmió conmigo en la cama. Las enfermeras cuidaron mucho a la niña (¡Gracias!). 
Tuvimos que pagar por tener la habitación individual, ya que en la compartida no podíamos descansar NADA  (¡los bebés RNacidos con los que compartíamos habitación lloraban desesperados esperando su toma de biberón! ¡¡Se me partía el alma!!). No entendía cómo a día de hoy, todavía restrinjan las tomas a RN ¿Hola?

En el hospital estuve una semana, aunque a mí pareció un siglo. Lo viví tan mal, que he sido incapaz de volver… Ni a llevar la hoja de reclamación que hice entonces. Cada día que venían las enfermeras y los doctores les suplicaba que me dejaran marchar a casa.... Lo pasé taaaan mal!

En el hospital, compartiendo camita xD

La última noche del ingreso en el hospital me empezó a doler mucho el pecho operado y la enfermera me dijo que a la mañana siguiente me harían el lavado. El doctor me quitó el pen-rose porque no salía nada (¡y es que estaba mal puesto por dentro!). Estaba tan arrugado dentro de la mama, que no podía salir la porquería. Por eso, en cuanto me sacaron el tubito empezó a salir todo… la enfermera alucinó y yo más. 
No quería ni mirar de todas las gasas que había por allí encima, y la cara de Axel y de mi madre era un poema...

¿Podía pasar algo más? Yo creía que no. Pero ale, quién pica, ajos come.

Aquel día me dieron el alta, con algunas recomendaciones:
-          - Seguir con antibiótico durante 10 días más y hierro
-          - Continuar con LM
-        -   Visitas de control y análisis
-        -   Curas en infermería cada semana
-          - Reacudir a UCIAS si había empeoramiento general o fiebre.

Durante las siguientes dos semanas estuve haciendo las curas pertinentes, con el miedo a que, se cerrara la herida sin haber limpiado bien por dentro, ya que se había extraído el pen rose y la herida cicatrizaba muy rápido. Durante ese tiempo tube que seguir con la medicación y el reposo en casa, y poco a poco empecé a salir a la calle y hacer vida normal.



Todo aquello terminó en junio del 2015. Pero desde entonces he tenido tres mastitis más. Ahora sé lo que hay que hacer cuando me aparece una. Conozco mi cuerpo y los síntomas que son. He aprendido tanto de todo esto… Que de hecho, me planteo realizar la formación de asesoras de lactancia para poder ayudar a otras madres que como yo, solo buscan lo mejor para sus hijxs.

Y luego hay cosas que no logro entender…

¿Cómo puede ser que en la sanidad social se nieguen a realizar cultivos? Los cultivos son indispensables para saber qué bacterias hay y para saber qué antibiótico necesitas.

¿Cómo puede ser que tenga que pagar por estar en una habitación individual?, ¿Es que no pago mis impuestos cada mes?

¿Cómo puede ser que haya taaaanto personal sanitario sin formación en lactancia?

También me he dado cuenta, de que al menos en mi caso, la lactancia no ha salido tan barata como dicen:
-          Sacaleches eléctrico Medela, biberón, tetita medela, bolsitas congelación...: 170e
P    Purelan, arcilla verde,.: 40 e
-          Sesión acupuntura: 40e
-          Noches de hospital: 210€
-          Lactanza Hereditum (1 bote/mes: 30€): total 150 €

TOTAL: 730 €

No sé lo que se gasta cuando se usa biberón, pero creo que en 3 meses no llegas a gastar eso en leche artificial.

Por no decir de la mala suerte que he tenido para conseguir un probiótico que solo se comercializa en Alemania, que por lo que me han dicho, es mano de santo xD. Vaya, que es más efectivo que el Lactanza.

Dicho esto, con toda la pena de mi corazón, ha empezado la operación destete con Mia. Hace un par de semanas volví a tener una mastitis en un pecho, y yo ya no puedo más.
He pasado por varias fases hasta el punto donde me encuentro ahora. Pasé por el momento de culpa (como no, una madre sientiéndoe culpable xD), pero después de leer la entrada de tigriteando sobre los "10 consejos para el destete nocturno"  me ayudó un montón y ya no me siento así. 

Dicen que la LM termina en el momento en que uno de los dos involucrados (mamá/bebé) ya no quiere continuar. Y ojalá hubiera sido ella quién se hubiera destetado naturalmente, pero no es el caso. De hecho, si por ella fuera mamaria todo el santo día. Pero, el miedo que tengo a volver a sufrir todo aquello, me ha hecho decidirme a querer destetar, He de mirar por mí. Es más, si yo quiero enseñar a mi hija a cuidarse en primer lugar a ella misma, he de dar ejemplo.

4 m de LME


Me siento muy orgullosa de haber llegado hasta aquí, han sido 6 meses de lactancia materna exclusiva y 13 meses de LM a demanda. Ahora llevamos dos días que hemos reducido algunas tomas. Me gustaría que el destete fuera lo más respetuoso posible y gradual. Y ahí andamos ahora mismo.
Me siento satisfecha de haber luchado por conseguir lo mejor para ella y de haber cuestionado a familiares, amigos y profesionales algunos aspectos sobre la lactancia.

5 m de LME

 
12 m de LM


Desde aquí les digo, a todas aquellas madres lactantes, que estén pasando por una situación así o parecida, que se puede salir adelante y que sigan hasta el final. Que no se conformen con una sola opinión, que se informen y que luchen por sus derechos.
También me gustaría decir que al mínimo dolor acudáis a algún personal sanitario especialista en lactancia. Si no conocéis ninguno, ir directamente a un grupo de lactancia. Allí, podrán asesoraros seguro.



Mia, mi pequeña gran maestra, me ha enseñado cosas que no estaban en los libros... 
Ahora entiendo taaantas cosas... ¡Gracias Mieta!

Hemos vivido un año muy intenso, con muchas luces y alguna que otra sombra, pero una etapa perfecta en la que he intentado disfrutar de cada instante. Y en este momento solo puedo decir,

¡Qué me quiten lo bailao!

¡Por cierto! Me preguntan si tubiera otro hijx ¿qué haría? Pues sinceramente, todavía no lo tengo del todo claro si le daré pecho o no, ¡Qué fuerte! Con lo que era yo... xD jaja Pero es así.
No lo sé. Puede que tenga todo esto muy reciente y por eso sea más reticente a dar de mamar de nuevo. Puede que le dé hasta los 6 años. Puede que le de 2 meses. Puede que no le dé nunca. Puede que haga tándem xD Puede que haga mixto. Puede que tenga una nodriza. xD Puede, puede, puede...
Pueden pasar tantas cosas, que no lo sé. No sé ni qué haré mañana. Además, ¿quién sabe donde estaré de aquí a unos años?


Feliz lactancia :) 




sábado, 7 de mayo de 2016

Trabas en mi lactancia parte I

Por el momento, no conozco a ninguna madre que no se haya encontrado ningún obstáculo a la hora de dar de mamar. Y con obstáculos me refiero no solo a las grietas, las mastitis… o condiciones físicas que puedan aparecer, sino también a discrepancias de familiares, opiniones de profesionales de la salud, la dificultad de conciliación, etc. que tampoco ayudan nada a la lactancia materna.


Después de 13 meses de lactancia, me veo preparada para hablar de mi experiencia, de cómo lo he vivido y sobretodo, cuáles han sido “mis trabas”. Puede que de alguna manera, pueda ayudar a alguna madre (o futura) a que no se encuentre en la situación que yo viví (o si ya se encuentra pueda ayudarle de alguna forma). Ahí va:

Antes de ser madre, tenía muy muy claro que le daría LM a mis hijxs. Era algo tan importante para mí, que no había duda. Me había leído artículos sobre el tema, investigaciones, el libro de C. González “Un regalo para toda la vida”, había asistido a grupos de lactancia (por las prácticas de la formación de Doula) y realicé una formación de un fin de semana sobre la lactancia materna en concreto. Por ello, pensaba que no iba a tener problemas. Sabía que todas las mujeres somos capaces de dar el pecho y que si una quiere, PUEDE.
Así que, durante el embarazo volví a remirar el libro de C. González y asistí un par de días al grupo de lactancia de Manso a ver qué dudas se encontraban las madres.

La noche que nació Mia de seguida se enganchó al pecho y aunque yo creía que estaba bien puesta… no era así. Las comadronas durante las siguientes semanas me enseñaron a colocarme a la peque bien,… pero… no había manera. Era más difícil de lo que yo creía… Y entonces mi primera traba con la lactancia llegó: aparecieron las famosas grietas.
Dolían mucho, más bien muchísimo. Mia era muy demandante en aquel entonces (claro, era recién nacida y es lo normal) y en los ratos que ella no mamaba yo intentaba tener los pechos al aire para que cicatrizaran cuanto antes. Pero no era tarea fácil: entre las visitas a casa de amigos y familiares, mis ganas de salir a la calle y hacer actividades con la niña… Entonces, me uní al grupo de Facebook “Asesoras de lactancia online” y “Consultas Alba Lactancia” y me aconsejaron utilizar aceite de olvida para curar las heridas, otras mamis me dijeron que usara una pomada especial, otras madres me aconsejaban que utilizara pezonera,…. Y así...

Y allí en aquel mismo momento, empezó todo.

Cada tarde/noche era un tormento (justo era el momento en que Mia demandaba más comida, lo normal tmb). Y para más inri, todo aquello que me aconsejaron no servía de nada, pues yo seguía colocándome mal a la niña y las grietas no desaparecían, de hecho, iban a más casi sin darme cuenta y por mi cabeza pasaba una y otra vez bajar a comprar un biberón a la farmacia. Qué mal se pasaba,… el dolor era horrible… Axel y mis padres sufrían solo con verme; aun así yo quería continuar y luchar por una lactancia exitosa. Sabía que podía conseguirlo (al menos pensaba yo hasta los 6 meses). Si llegaba a los 6 meses ya podría estar satisfecha pensaba por dentro.

Viendo que seguía igual, decidí ir al grupo de lactancia a ver si mejorábamos. Ese mismo día me planteé quitarle el pecho, es decir, mi último cartucho era ir al grupo y ver qué pasaba…
Entonces el pezón lo tenía destrozado, saliendo sangre y yo apretando los dientes cada vez que le tocaba mamar a mi hija. Un show, vaya.

Cuando llegué y Laia (la comadrona) me vio el pezón, me dijo que le enseñara cómo colocaba a la niña… y entonces fue cuando me hizo algunas recomendaciones. Con mucho tacto me pidió permiso para coger a la niña y me la puso al pecho. Y el dolor casi desapareció…! Increible!!!! Con paciencia e intentándolo varias veces, me enseñó varias posiciones (en vertical y tumbadas para poder darle mientras colechábamos). Eran las que más utilizaba, pues eran las más cómodas para mí y la niña.
Entonces me di cuenta de los errores que cometía. Que eran:

-          - Colocar a la niña muy arriba. La nariz de ella debía de quedar a la altura del pezón, con lo cual, tenía que bajarla bastante.
-         -  No acercarla lo suficiente. La niña tiene que estar literalmente pegada a ti, con la boca bien abierta. A mí me parecía que se ahogaba, pero os prometo que no. Respiran perfectamente.

Laia me dijo que en 3 días las grietas se me curarían la colocaba bien. Y dicho y hecho. ¡Ahora la lactancia sí que la podíamos disfrutar! ¡POR FIN! Vi la luz y en casa todo iba genial!

Entonces Mia ya tenía 15 días.

Fueron pasando los días y yo todavía no le había ofrecido a Mia un chupete (por aquello que dicen que puede interferir en la lactancia, y dado nuestro comienzo…). Y cuando cumplió los 20 días se lo ofrecimos, pero claro… lo escupía de seguida, con una técnica magistral xD
Así que decidimos no ofrecérselo más.

Entonces, un día, empecé a notar algunos pinchazos en el pecho izquierdo. No le di importancia ninguna, pues pensé: tal y como han venido, marcharán….
Pero no fue así y los pinchazos cada vez fueron a más. Volví a ir al grupo de lactancia (¡Ai!, ¡No sé qué hubiera hecho sin él! Gracias, gracias, gracias!) y me recomendaron tomar Lactanza Hereditum (un probiótico que ayuda a la flora de nuestro organismo), mis comadronas de Néixer a Casa también me lo recomendaron. Y también me recomendaron otras cosillas más naturales como: la hoja de col, vaciar bien el pecho, aplicar agua fría antes de la nota, etc…
Pero nada de aquello hacía efecto, y los pinchazos cada vez eran más fuertes. Dolía mucho cuando la niña mamaba y empezaba a ponerse una zona del pecho roja.

Una noche, con 39 de fiebre, fui de urgencias al Hospital Sant Joan de Deu para que me vieran y me dijeran qué tenía. Pero todo el personal que estaba aquella noche de guardia (y me sabe mal decirlo) no tenían ni puta idea, hablando mal y claro. Pues me decían que aquello era la subida de la leche (¿eing?, ¿En serio? La niña a punto de “hacer la mili” y ¿ahora era la subida de la leche?). Les dije, educadamente, que la subida de la leche fue a los 3 días de nacer mi hija, que no tuve ni fiebre y que fue estupendamente y la niña tenía un mes. Ellos, erre que erre, me trataban de madre primeriza histérica y sin experiencia y me decían que me sacara la leche, que ellos me explicaban cómo se hacía… Yo les dije que ya lo estábamos haciendo desde hace días y que con el sacaleches me salía muy poquita… Y ellos insistiendo en que no lo haría bien y que probara de hacerlo allí mismo. ¿Hola? Si ya me costaba que me saliera la leche en casa, con mi hija, en tranquilidad,… (que por cierto, por lo visto tmb es normal que cueste sacar leche con el aparatito xD) De verdad creían que me iba a salir en aquel momento, a las 4 de la madrugada, a 39 de fiebre y con 4 personas mirándome y con un sacaleches del hospital? Por diós… yo pensaba que estaban de cachondeo. Pero NO. Incluso en la ecografía mamaria que me hicieron, no vieron NADA.

En fin, que me esperé a que me dieran el informe de alta y nos fuimos para casa intentado entender cómo hay personal sin formación en lactancia en un hospital considerado de los mejores de España y amigo de los niños.

Durante los siguientes días fui trampeando con los probióticos, ibuprofenos y ochocientosmil remedios naturales más: que si arcilla verde, que si ducha con agua fría, que si me “peino” la zona enrojecida, que si pongo a la niña en diferentes posiciones (rollo tetasutra)… y así.
Hasta que el dolor era inaguantable y me visitaron mis comadronas en casa y me recomendaron hacer reposo (algo un pelín difícil porque Axel trabajaba todo el día fuera y yo me quedaba con la niña en casa) y me recetaron (por fin) antibiótico.

¡Una pesadilla durante dos semanas más! Hasta que un día, la zona del pecho enrojecida estaba incluso abultada… Tenía muy mala pinta y la niña no quería mamar de aquel pecho porqué salía la leche más salada (debido a la mastitis descomunal).
Mis comadronas estaban al caso de todo y nos comunicábamos por móvil. Me recomendaron hacer una sesión de acupuntura. Y así hice.

Al día siguiente de la acupuntura volví a tener mucha fiebre y el pecho todavía más hinchado de lo que estaba. Así que la sesión de agujas tmpoco me sirvió de mucho que digamos. Mi familia estaba preocupada por mí y decidimos ir de urgencias a la Mater.

Después de varias horas de espera, me confirmaron de que tenía una mastitis y que se había convertido en un absceso (infección) y que a la mañana siguiente fuera para operarme.

El informe clínico dice:
“…Se objetiva placa eritematosa de más de 10cm a nivel de mama derecha en UCS y justo alcanzando areola, muy doloroso al tacto y ligueramente fluctuante. Se realiza ecografía que evidencia presencia de material heterogéneo sugestivo de colección purulenta y tabicada de 11cm de diámetro máximo”.

Me vieron hasta tres doctores distintos, pues todos tenían dudas de si había que operar o no. Hasta que uno de ellos dijo que sí. Yo estaba muy confundida, la verdad. Y asustada. Mucho.
Después de informarme sobre el tema, pensé que mi lactancia terminaría ahí mismo, después de la operación.

Después de lo que había ocurrido, decidí buscar segundas opiniones y otras vías alternativas, así que al día siguiente fuimos a un médico de pago especialista en patologías mamarias (recomendado por profesionales en LM) en el que realizan punciones eco guiadas para eliminar la infección o ayudar a que no vaya a más (quitar la pus, vaya). Y allí estaba, con mi madre, Axel y la niña en la zona alta de Barcelona, esperando a que me realizaran las punciones.

La Doctora flipó bastante cuando me vio el pecho así. Me intentó relajar antes de empezar con la intervención porque yo estaba muy nerviosa… Después de dos intentos de punzamientos, no había manera de continuar (del dolor que hacía), yo chillaba del dolor y mordía la ropa que tenía en mis manos…. Para que os hagáis una idea, clavaba una aguja gigante (sin anestesia) en la zona infectada. 

¡Otro show! Yo llorando como una madalena de no poder aguantar aquel dolor y sintiéndome culpable al pensar que tenía que aguantar por mi hija.

La doctora y la ayudante diciéndome que no me preocupara y que no pasaba nada por darle biberón a la niña… “Hoy en día se crían muy bien con biberón”, “Casi ni lo notará”, “Mis dos hijos están criados con  biberón y miden 1,80”, “La leche artificial está muy lograda”... Estas fueron algunas frases de la pobre ayudante que lo único que intentaba era calmarme, pero que en aquel momento no me hicieron ni puñetera gracia vaya. Aish… ¡Lo que me faltaba fue oír todo aquello!
Cuando me vestí la propia doctora me dijo que no me serviría de nada la intervención que me hacía ella (las punciones) porqué el absceso era tan grande que ni la aguja entraba. ¡Ay madre! Recuerdo aquel día como si fuera ayer.
En fin, que ni nos cobraron la visita y la doctora se “enrolló” y ella misma contactó con la Mater para que nos atendieran de seguida.

Así que otra vez de camino para la Maternitat. Cuando el personal me vio me preguntaron por qué no había acudido a la cita de aquella misma mañana para la operación… Yo no tuve ni respuesta… Estaba tan hecha polvo, que no quería ni contestar. Al final aceptaron operarme aquella misma noche. El absceso era tal, que no esperarían al día siguiente. Así que me pusieron una vía, me hicieron análisis y pude hablar con el anestesista para decirle que era madre lactante. Por lo visto no había ningún problema para la peque (que era uno d mis miedos). Recuerdo que durante ese tiempo, tomé tanta medicación que consulté mogollón de veces la página de http://www.e-lactancia.org/ (¡es perfecta! Porque incluso me encontré con personal sanitario que no la conocía y tenían dudas de lo que podía tomar o no dando el pecho y allí lo solucionaba todo).

El nombre del procedimiento que me realizaron fue: “Drenaje absceso por mastitis resistente a ATB”. Que consistía en una incisión, drenaje y lavados. Me explicaron que saldría del hospital con un pen-rose, por el cual saldría toda la suciedad y en casa/mater haría los lavados.

Risa falsa. Justo antes de la operación xD

A las dos horas de llegar al hospital entré al quirófano (sobre las 20h de la tarde) llorando y pidiendo (más bien suplicando) que la incisión me la hicieran más arriba del pezón para que la niña pudiera seguir mamando luego. El cirujano me decía que era mejor hacerlo en donde empieza el pezón porque es más estético. Y yo les dije que no era actriz porno, que yo no vivía de mi cuerpo y que me daba exactamente igual la cicatriz que pudiera quedar. Cerré los ojos con esa sensación de “no me van hacer ni caso”.

Cuando desperté estaba en la habitación con mis padres y Axel y la peque de seguida pudo mamar del pecho que no estaba vendado. Me agobié mucho pensar que la niña tendría hambre durante la operación y el post-operación y yo no poder estar ahí con ella; pero durmió tan ricamente durante todo el rato (qué listos son los bebés ¿verdad?).

Sobre las 23h me dieron el alta y aquella misma noche pude dormir en casa.


Ilusa de mí, pensé que ya había pasado todo y que a partir de entonces todo iba a ir estupendamente. Pero no fue así…   Más bien al contrario… 

Pero bueno, eso ya os lo cuento en el siguiente post, que me enrollo demasiado. xD

lunes, 25 de abril de 2016

PRIMER CUMPLE


Un año de maternidad, un año de sonrisas, de algunas que otra lágrima, un año de paciencia, de vida slow y de crianza. Un año de aprendizajes, un año de equivocaciones y de dudas, de miedos y de decisiones, pero sobretodo un año de felicidad. Nuestro primer año como familia.

Miro y remiro las fotos y no me lo creo que ya haya pasado un año. En serio. Es increíble. Cuando miro los vídeos de los primeros meses, me emociono mucho… Tan pequeñita… ¡que dan ganas de ir a buscar bollito de nuevo! Pero luego me acuerdo de que no duermo desde hace también un año y se me quitan las ganas xD

Dicho esto, me apetecía celebrar el cumpleaños de Mia a lo grande. Su primer año, mi primer año como madre, nuestro primer año como familia… ¿Hay una fecha más especial que esta? Aix…, yo creo que no. Así que hace unos meses empecé a buscar ideas por Internet y me puse manos a la obra para celebrar su cumple de una manera especial

Primero de todo, compré este traje con bastante antelación. ¡Me enamoré literalmente de él! Y por suerte acertamos con la talla.

Zapatos de Kiabi. Body de Aliexpress.

En febrero hice un curso de Diseño gráfico con Creative Mindly para poder crear las invitaciones de la fiesta.



Y otras cosas como los carteles personalizados, las pegatinas para el agua, letreros,....

Cartel un año

Pegatinas botellas de agua


Cartel Instagram
Durante los dos últimos meses, mientras Mia dormía, iba preparando lo que podía para la fiesta intentando utilizar material reciclado o que ya tuviera por casa (las letras de madera, unas cajas de galletas, marcos de fotos,...). Aunque también compré alguna cosilla, poca cosa.

Botellas de bitterkas recicladas

Caja de fresas decorada

corona 1 any


Este año, el cumple de Mia cayó en lunes como justamente nos tocaba ir al Espai Familiar, lo celebramos allí también y llevamos un pastel “blwinero” hecho solo de fruta. Aquí lo tenéis:




Es muy fácil hacerlo y tardé unos 45min. Utilicé: una sandía, un melón galia, uvas, kiwi, mandarina, arándanos y fresas. Pero se puede utilizar cualquier otra fruta. Solo hay que tener en cuenta que alguna fruta como la manzana o el plátano se oxida y si quieres ponerlo, es mejor hacerlo en el último momento. Para que se aguantaran los pisos de la sandía utilicé palos de pinchitos (3) y luego con palillos decoré el resto. ¡Así de fácil!


El pastel es apto para grandes y pequeños y más sano imposible. Voló en cuestión de minutos.
Solo hay que tener en cuenta un par de cosas: si los niños son muy pequeños, tener cuidado con las uvas… y según qué fruta no la encontraréis fuera de temporada (o sí, pero mega-caras/malas).

Esa misma noche volvimos a celebrar el cumple de Mia. Esta vez en casa de mis padres y en petit comité.

foto familiar-casera xD


Y por último, lo celebramos el domingo con toda la familia y amigos, a lo grande.
Alquilamos el espacio de Tata Inti (Barcelona) que si no lo conocéis, os lo recomiendo. Es sobre todo para niños, porque el espacio está pensado para ellos. Hay diferentes rincones, todos ellos con un material precioso y cuidado.

Con la ayuda de mi madre y una amiga, preparamos todo. Yo me ocupé de montar la mesa dulce y ellas el resto. Mia se quedó durmiendo en casa con papi para estar contenta durante la fiesta.





El topper lo hice utilizando plantillas de letras de madera y washi tape dorado,
era un poco, trabajo de chinos, pero quedó así de bonito

Este topper lo hice con diferentes washis y una cuerda.


Casi salimos rodando, como estos donuts... xD






Los cupcakes las preparé el día anterior por la tarde.


Había tres espacios: dulce, salado y bebida:




También preparé un mosaico de fotos en un  palier (que encontré en la basura) utilizando una foto por mes. ¡Es muy sencillo de hacer!

no tuve tiempo de poner la foto de los 12m. No llegué a más...
Es lo que tiene ocuparse de todo y que tu marido trabaje todo el santo día xDD



En el patio montamos un pequeño rincón con un photocall que hice imitando al Instagram.



Para hacer el photocall utilicé un cartón duro que me dieron en la farmacia
 (de esos que utilizan como expositores de marcas),
Aeronfix de dos colores y rotulador permanente. ¡Así de fácil!
Para el atrezzo utilicé goma eva de diferentes colores, silicona y palos.

atrezzo para las fotos

atrezzo bebé

¡La fiesta estuvo genial!
La Mia disfrutó un montón que eso es lo importante y los invitados, yo creo que también. Comida sobró por un tubo... Tipical spanish.

¡Ya tengo un añito!

happy

abriendo regalos



A los invitados les regalamos una foto de Mia (que hicimos en la sesión del Smash Cake) y una manualidad de scrap que hice con mucho cariño. Algo simbólico... 
En la cartulina aparece un globo aerostático en forma de corazón, en relación al gran viaje que ha comenzado mi pequeña...


Y para los más peques preparé un cono-helado que hice con nubes de colores. Mmmm...!! (Demasiado azúcar, lo sé, pero me encanta y soy adicta y me pienso que la demás gente también xD)



Yo disfruté mucho en la preparación y el día de la fiesta, pero menuda faena hay, todo hay que decirlo. 
El año que viene creo que haremos algo menos laborioso, más que nada porqué estaré trabajando y no tendré tanto tiempo; pero bueno, seguro que acabo complicándome (como siempre).
:)
De hecho, ya he pensado en algunas ideas para cuando cumpla los dos añitos! jajajaja
Bueno, 

FELICIDADES MI PEQUEÑA MAESTRA!!!!!


Ser felices.

martes, 12 de abril de 2016

CRÓNICA PARTO


Siempre he tenido muchas ganas de sentarme frente al ordenador y escribir la crónica del parto de Mia, pero me sorprendo a mi misma de que todavía no lo haya hecho ¡y no es por perrería! Porqué me he dado cuenta, desde que he tenido a la peque de que no tengo tiempo para mí, y siempre hay algo más importante que hacer que ponerme a escribir la crónica. Pero he intento sacar un hueco y aquí estoy…
El lunes que viene hará un año de aquel inolvidable día!!! Arrrggg ¿UN AÑO? Ahora entiendo aquello que tantas veces me han dicho de que crecen volando…. ¡Tienen toda la razón!
Bueno, pero aquí estoy para contaros cómo ocurrió todo…
Muchos sabéis, que cuando estaba de 37 semanas, en la última ecografía de control, observaron que Mia “era pequeñita”, algo que no me sorprendió porque ni yo ni Axel somos muy altos la verdad… Somos más bien, la media española. El caso es que los sanitarios creyeron oportuno que me hicieran control cada semana para ver cómo era la evolución…. Y yo accedí tan feliz, sabiendo que todo marchaba bien.
Cada miércoles que iba al Hospital de la Maternidad era un infierno, me hacían mogollón de daño durante las ecos y me metían un miedo horrible en el cuerpo, hasta tal punto de salir llorando cada 2X3. Que si la niña tiene percentil 10, ahora 6, ahora 15,… ¡Incluso me propusieron volver a la semana siguiente para provocarme el parto, con la excusa de que sería mejor para Mia, ya que “a fuera” crecería más). Y me negué en rotundo… Pues los propios sanitarios me dijeron que la placenta estaba perfecta, que la niña iba creciendo (aunque para ellos poco) y que el alimento le llegaba. Así que, ¿No era mejor esperar a que ella decidiera cuando nacer?


tercer trimestre embarazo


Después de consultar con mis comadronas (de Nèixer a Casa) y valorar los pros y los contras de todo aquello… Decidí no volver a la Maternidad nunca más xD (aunque luego en un futuro no muy lejano tuviera que volver y por partida doble, así es el Karma y ya contaré la razón en el próximo post xD ). No fue una decisión fácil, más si la familia está en contra y demás. Pero por suerte, mis compadronas y Axel me apoyaron en todo.

Así fueron las últimas semanas antes del parto… Bueno, así y de los nervios con tanto Watsap de amigos/familiares/conocidos/compañeros que no paran de preguntar si ya te has puesto de parto o no. Me crispaba, y mucho. uf
El caso es que fueron pasando los días, y las semanas y a mí se me hacía eterno…. Y Mia, my Little teacher, ya queriendo dar lecciones desde la barriga, se hizo de rogar (nació de 41 + 5 ) y me enseñó que las prisas no son buenas.


TAPÓN MUCOSO

La última semana de embarazo, me encontraba fatal… no quería ni salir a la calle y tenía tantas ganas de ponerme de parto y por vivir la experiencia, que cada vez que iba al WC miraba a ver si expulsaba o no el tapón mucoso (sí, estaba paranoica perdida y cualquier cosa, pensaba que ya estaba de parto). Por las noches, cuando no podía dormir, me ponía a mirar por internet cuáles eran los síntomas de inicio, cómo eran las contracciones, etc… jajaja ahora me río pero era algo que me obsesionaba.
En casa, repasaba el material para el parto, miraba y remiraba el libro de “Postparto seguro”, me preparaba el plan de parto (por si finalmente nos trasladáramos al Hospital), me miraba en el espejo y no me reconocía (no me extraña, llevaba 19kg de más… ai madre!!)

último día de piscina pre-mamá

Limpiaba como una loca y ordenaba todo lo que me encontrara. Hasta que un día, cuando fui a hacer uno de los 10.000 pipis del día, TACHÁN! Allí estaba parte del tapón mucoso!!! Qué emoción no me lo podía creeer…. Y de la felicidad me puse a hacerle fotos y a pasársela a todo cristo: Axel, mi madre, mi cuñada,… Efectivamente, las comadronas me afirmaron de que era el tapón mucoso, pero me recordaron que el parto no tenía por qué ser inminente…. Y dicho y hecho, para ponerme de parto todavía faltaban unos días….



PRÓDROMOS

Todavía recuerdo, una noche muy calurosa, que no podía dormir y no paraba de dar vueltas en la cama, mientras Axel dormía como un tronco sin enterarse de nada… Me entraron dolores muy fuertes en la barriga, como cuando me tiene que bajar la regla. No le di importancia e intenté dormir, pero no pude y al día siguiente estaba fatal, claro está.

La noche siguiente, otra vez así, con dolores muy muy fuertes que iniciaban de noche y paraban por arte de magia por el día. Y yo, en casa, apolillada y más sola que la una porque todo el mundo trabajaba. Así estuve nada más y nada menos que 3 días!! Ahora sé, que aquellos dolores de regla, eran los famosos pródromos, las contracciones pre-parto.

La noche del viernes día 17 de abril fue la peor de todas. Mientras Axel dormía, yo iba contando las contracciones que tenía con la ayuda de una app. Estaba emocionada de saber que cada vez faltaba menos, pero a la vez rabiosa por no saber en qué momento exacto iba a empezar todo.
Las contracciones eran estables pero poco intensas, es decir, del 1 al 10, el dolor era un 3.

Hacia las 4 de la madrugada contacté por watsap con mi comadrona para explicarle como me encontraba y ella me llamó para hablar, tranquilizarme y escuchar cómo eran las contracciones.
Roser y María (las comadronas) se presentaron en casa a primera hora de la mañana para verme, pero de nuevo, con la salida del sol, las contracciones fueron desapareciendo… Ellas, me propusieron hacerme un tacto para comprobar de cuántos cm estaba y yo accedí como loca… ¡Necesitaba saber algo! Y para mi sorpresa…. Estaba de 1 cm!! Así que mi gozo en un pozo. Lo primero que pensé fue que mi parto iba a ser “el de la burra”. Esto me entristeció, porqué además Axel se quedó en casa (perdiendo un día de trabajo, y ya se sabe que los autónomos no se ponen nunca enfermos Xd ). Las comadronas me recomendaron descansar, pegarme una ducha y relajarme. Y eso hice. Primero ducha, luego intentar dormir (que no había manera de los dolores) y luego ya me puse a cocinar y con mi pelota de esferodonimia viendo la TV.


ROMPO AGUAS

Casi sin darme cuenta, los dolores iban a más, pero yo ya no sabía si llamarlas otra vez para que vinieran o no (por si otra vez me decían que estaba de 1cm y para no hacerlas venir, pobres. jajaja).

Me senté en la mesa con Axel a comerme un plato de espaguetis a la napolitana..… (Último antojo que tuve, jijij) Y durante la comida… escuché y noté un ruido enorme y de golpe… un líquido calentito me caía por las piernas. Axel también pudo escucharlo y nos miramos emocionados ¡Había roto aguas! Aquí ya sí que no tuve ninguna duda de que el parto había iniciado ya…
A partir de entonces, me cuesta recordar algunos momentos, pero con la ayuda del escrito que me hicieron Roser y María, recobré la memoria. Jajajaja ¿Qué curioso, no?

Nada más romper aguas, me limpié y las contracciones se hicieron insoportables, hasta tal punto de no moverme de la cama para nada. Mientras Axel me abanicaba con las almohadas (tenía una calor horrible y me desnudé entera) el me preguntó que qué hacíamos? Y yo ni le contestaba jajaja
En ese momento me olvidé del móvil, del reloj, del día… y de TODO. Solo me concentraba en las “olas” de contracciones, con los ojos cerrados en todo momento.

en mi mundo (dilatanado)

Entonces pedí a gritos que vinieran las comadronas y Axel se encargó de llamarlas. No sé cuánto tiempo tardaron, pero en un momento las tenía en casa. Yuju! Me relajé un poco.
Nada más verme, una de ellas, no recuerdo quién, me dijo: “Ui! Que no nos dará tiempo a montar la piscina!” y pensé: ¿Quéeeeeeeeeee?, ¿Yaaaaaaaaaa?!!!!!! Me dio un chute de energía increíble escuchar aquello.
Así que en la cama, empecé a empujar, de forma innata (nadie me dijo que lo hiciera, pero me salía solo) inconscientemente e involuntariamente. Entonces, entré en la piscina de partos que ya habían montado (yo sin cuescarme de nada, me explicaron una vez ya había nacido Mia, que tuvieron un show para montarla, pues lo que conecta el agua se había soltado un par de veces, inundando el baño… jaja).

Cuando entré en la piscina ¡fue gloria bendita! Las contracciones eran mucho más soportables y podía descansar algo más. Aun así, eran muy intensas y rítmicas. Las comadronas, con mucho cuidado, auscultaban las pulsaciones de Mia con un aparato que colocaban en la barriga cada dos contracciones, creo. Y recuerdo que en algunos momentos, ponían agua calentita dentro para mantener la temperatura. Se estaba tan agustico…. Cada vez que pasaba una contracción yo pensaba “una menos”; “una menos”; y así…. Recuerdo también que Axel me ofrecía agua constantemente… ¡tenía mucha sed!




PARTO

En la piscina empecé a cambiar de posturas, según como me dolieran menos. Recuerdo gritar de dolor y pensar en los vecinos (menos mal que estaban todos avisados y nadie llamó a la policía) xD Tenía la sensación de dejar sordos a todo el mundo y que me escuchaban desde la otra manzana.
Axel no se separó de mí, yo le cogía de las manos con una fuerza sobrehumana cada vez que tenía una contracción. Todavía hoy nos reímos cuando me dice que le hacía daño cuando le apretaba y que no sabía de donde sacaba aquella fuerza. Jajaja Sinceramente, ni yo, después de estar 3 días sin dormir…



Roser y María me iban mirando con una linterna en algunos momentos, hasta que dijo que ya se veía pelito… ¡Bravo! Bueno, en realidad dijo… “Veo un mechón” y es que Mieta nació con una buena peluca (no lo dudábamos, era nuestra). Axel pudo verlo con la ayuda de un espejo y yo no quería tocarla, ni mirar, solo quería que naciera de una vez…. A partir de aquí, viendo que pasaba el tiempo (lo sabía porque por el filo de la persiana se estaba oscureciendo), me empecé a enfadar y recuerdo que no paré de decir palabrotas… de tipo: joder, me cago en la p.., mierda… y alguna más… AI! Qué vergüenza… 


Se me hacía largo y yo solo quería tenerla en brazos, así que está justificado, ¿no?


EL EXPULSIVO

Decidimos salir de la piscina un rato y sentarme en la silla de partos que trajeron las comadronas. Tenía forma de U y no me pareció tan cómoda como la piscina. El caso es que en cada contracción Mia iba bajando con más rápido. Mis contracciones tenían más fuerza fuera del agua, que dentro así que allí me quedé…
Roser me puso un espejo frente la vagina y pude ver un poco de cabeza… Simplemente eso, hizo que se me fuera el enfado y me volviera otra vez el chute de energía (¡gracias querida oxitocina!). Cada vez que empujaba salía un poquito, y otro poquito… y lo podía notar perfectamente…poco a pocoa… hasta que yo misma pude tocarle la cabecita. ¡Qué sensación! Buuff….. se me llenan los ojos de lágrimas al recordarlo….


Entonces Roser me dijo que intentara empujar más a poco a poco (ahora sé, que lo dijo por mi bien, para proteger el suelo pélvico), pero claro… una ya estaba hasta el moño y quería parirla de una vez, así que no hice mucho caso y en la siguiente contracción apreté con todas mis fuerzas… y…. PLOF! Nació Mia de golpe!!! (no sacó la cabeza primero, y luego los hombros y luego el cuerpecito, NO, de golpe ENTERA. Jajaja)
Nació tan rápido que se escurrió casi por el barreño que teníamos debajo. Roser cogió a Mia y me la puso en brazos. ¡POR FIN!
Bueno, la parte cursi viene ahora…



Me puse a llorar como una loca, a tocarla y abrazarla… a temblar de la emoción… Axel y yo nos besamos y entre lágrimas (los dos) nos reíamos y llorábamos a la vez de felicidad. Mia también empezó a llorar y se hizo caca encima de mí (esto no es tan bonito jajaj)
Le di las gracias a las comadronas y me volvió otro chute de oxitocinaaaa….. Miraba a Mia y me parecía perfecta!! Y es que, después de todo el miedo que me metieron en la Mater, mi hija ESTABA PERFECTA. Pesó 2,740 kg y midió 50 centímetros de puro amor.  Y nació el 18 de abril del 2015 a las 20:46h. (hora Champions como dice papi).
Me ayudaron a tumbarme en el sofá que tenía detrás y nos tapamos con una toalla que tenía preparada para la ocasión, muy suavecita.


Axel, Roser y María se pusieron a recoger todo: la piscina, la silla, los empapadores… Mientras Mia y yo nos enamorábamos por segundos, nos mirábamos, nos besábamos,…
Una vez dejó de latir el cordón, Axel lo cortó y esperamos a que expulsara la placenta (creo que fue unos 10-15 minutos más tarde).


Yo estaba eufórica y no paraba de hablar, me puse a comer donetes y a dar órdenes en plan: “Axel vigila las pizzas”, “Axel tráeme aquello”, “acércame lo otro”;… ¡Pobrecito! Se portó como un rey!! Me cuidó mucho y supo estar en TODO MOMENTO. GRACIAS, GRACIAS Y GRACIAS. SIN TI tampoco hubiera sido posible papi!



Antes de que se marcharan las comadronas, me cosieron unos cuantos puntos (porqué en el último pujo me desgarré, soy una bestia!) y me pegué una buena ducha que me sentó de OLÉ. Esperaron a que hiciera pipi (es muy importante hacerlo por lo visto) y a que Mia se enganchara al pecho.
Mientras me cosían, Mia estaba haciendo piel con piel con Axel y aquella noche dormimos los 3 juntos haciendo piel con piel.
Nos despedimos de las comadronas hasta el día siguiente, que volverían para hacer control (así durante dos semanas).
Me resulta curioso mi parto: 2-3 noches de pródromos, 7 horas de dilatación y 4 de expulsivo. LAAARGO, MUY LAAAARGO, intensto… Pero para nosotros, precioso!!! Repetiremos seguro J


Bienvenida al mundo MIA!!!!!!